PROBLEMAS DE COMUNICACIÓN EN LA PAREJA

Una buena comunicación es una de las bases más importantes en cualquier relación sana. Si hablamos del mundo de las relaciones de pareja, la comunicación adquiere una especial importancia ya que cuando esta falla, las personas que forman parte de la relación suelen entrar en un bucle de discusiones, reproches y malas dinámicas que pueden provocar el fin de la relación o convertir el vínculo amoroso en tóxico.

Los problemas en la comunicación son uno de los motivos de consulta más frecuentes en terapia de pareja. La buena noticia es que recuperar una comunicación sana y satisfactoria es posible, vamos a ver algunos de los errores más comunes que pueden estar provocando conflictos entre los miembros de una relación y maneras de empezar a corregirlos.

Comunicación del día a día y comunicación emocional.

Cuando el día a día absorbe y es estresante, cuando la rutina se ha instaurado en la pareja y cuando las personas que formas parte de esta ya se conocen bien, puede pasar que la comunicación se reduzca y se convierta (a veces casi exclusivamente) en una comunicación de gestión. Las conversaciones se basan en hablar de las tareas pendientes, en las gestiones que se han hecho o quedan por hacer, en lo que se va a cenar ese día etc.

En cambio, se pierde el hábito de hablar de cómo nos sentimos en todos los aspectos de nuestra vida, hablar desde la emoción y desde la conexión con uno/a mismo/a, el compartir con el otro/a.

Recuperar el interés por saber del otro/a, interesarse sobre qué opina de ciertos temas, qué desea, sus proyectos personales, su visión del mundo y del futuro, por poner algunos ejemplos, hacen que la llama, la conexión y el interés permanezcan en la relación. Si os fijáis, este tipo de conversaciones son las que la mayoría de las parejas mantienen al inicio de la relación, ¿por qué perderlas?

Escuchar VS oír.

La buena comunicación empieza cuando somos capaces de escucharnos en vez de pelearnos por hablar. Podemos no escuchar lo que la otra persona dice por varios motivos: pensamos que ya sabemos lo que va a decir, creemos que lo que dirá no será interesante, puede que nos de miedo cómo nos va a afectar lo que va a expresar o (uno de los motivos más habituales) tenemos demasiada prisa por intervenir. Sea cuál sea la razón, el resultado final es que oímos, pero no escuchamos, no conectamos con la otra persona, no empatizamos y no hacemos un esfuerzo por entender. Puede pasar que mientras nuestra pareja habla estamos pensando en qué vamos a responder y en caso de pelea, en cómo vamos a contraatacar o a defendernos.

Establecer turnos de palabra, esperar a que el/la otro/a termine de hablar antes de intervenir, dar un feedback de lo que se nos ha dicho antes de responder, son prácticas habituales de una buena comunicación.

Buscar el momento adecuado.

No todo momento ni lugar es bueno para hablar de lo que sentimos, ya sea positivo o negativo. Es importante buscar un momento de tranquilidad, reservar un espacio diario para hablar y hacerlo en un entorno que facilite la buena predisposición a hacerlo. De esta manera eliminamos estímulos estresores y, además, reservamos un momento para dedicarlo exclusivamente a la pareja.

Refuerzo y lenguaje positivos.

Las palabras que elegimos para expresarnos son importantes, hay que pensar cuál es el mensaje que queremos transmitir y cómo hacerlo. Los palabras extremas como “nunca” o “siempre” no suelen ser amigas de la buena comunicación ya que radicalizan el mensaje y pueden resultar agresivas para las persona que las recibe. El hablar con un lenguaje positivo nos hace estar más tranquilos/as y también a nuestro/a interlocutor/a. Es mucho más eficaz solucionar una discrepancia o un tema en concreto dando refuerzo positivo que castigando, machacando o señalando los errores que ha cometido la otra persona, ya que estas últimas dinámicas solo ponen a la otra persona en una postura de defensa o contraataque.

La importancia de lo que decimos…y lo que no decimos.

Igual de importante es lo que decimos que lo que no decimos. A menudo, nuestro lenguaje corporal habla por si solo y entra en contradicción con el lenguaje oral. Esto suele pasar cuando estamos ocultamos la realidad de nuestras emociones o lo hacemos de forma parcial. La otra persona no tiene porqué leernos la mente ni adivinar lo que nos pasa o nos deja de pasar si no se lo decimos. La franqueza bien entendida es uno de los puntos clave para conseguir una buena comunicación.

Naia Canler. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.

¿CÓMO SE RELACIONAN LOS MANDATOS DE GÉNERO CON LOS MALESTARES FEMENINOS?

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El modelo de sociedad patriarcal define unas características determinadas y diferenciadas para el género femenino y otras para el género masculino. La Familia Patriarcal es el primer espacio de aprendizaje de los roles de género patriarcales, luego, dichos roles se siguen definiendo en la socialización de los niños y niñas en la escuela, los clubes, con los amigo/as, etc. Los modelos de género también determinan cómo deben ser las relaciones entre los pequeño/as de diferente sexo.

Desde la infancia la sociedad le impone a las niñas que deben ser de una manera determinada y no de otra, se demanda de la mujer que sea pasiva, empática, servicial, simpática, sumisa, dependiente y cuidadora.

Las situaciones de conflicto entre los diferentes ámbitos de la vida conllevan agotamiento, estrés e insatisfacción, lo que se ha asociado directamente con problemas de salud mental como: depresión, estrés, malestar psicológico, irritabilidad o agotamiento emocional.

La sociedad patriarcal también asigna unas características específicas para los varones, deben ser activos, agresivos, conquistadores, audaces, competitivos, valientes y fuertes.

De acuerdo a los mandatos sociales de género la mujer se define en relación con el otro o la otra, en el rol de cuidadora de otro/as, ya sea de lo/as hijo/as, marido, padres, etc.

En este momento histórico atravesamos una suerte de yuxtaposición entre los estereotipos de roles del Modelo Tradicional y los del Modelo Contemporáneo, estos roles en transición generan una importante contradicción en el ámbito de la pareja y la familia.

La mujer actual intenta, por un lado, responder a las expectativas puestas sobre ella siendo cuidadora y mantenedora del bienestar familiar, y por otra parte, realizando trabajo remunerado fuera de casa, con lo cual se dice que hace frente a la “doble jornada laboral” o “doble presencia”.

Dichos roles de género asignados a las mujeres impactan sobre su salud física y emocional, por eso decimos que son patogénicos, es decir, que son generadores de enfermedad.

La perspectiva de género tiene en cuenta cómo influyen determinadas variables culturales en la salud de las mujeres:

  • Falta de igualdad entre hombres y mujeres
  • Atención a múltiples roles
  • Asunción de cargas familiares no compartidas como cuidar a hijos, padres mayores, etc.
  • Situaciones de pobreza por falta de oportunidades
  • Precarización laboral e incluso falta de inclusión social que implica menos cultura, menos posibilidades, etc.
  • Brecha económica, dificultades en la promoción laboral y social
  • Violencia social contra las mujeres

¿Qué se entiende por los malestares de las mujeres?

Se trata de síntomas para los que no se encuentra causa médica como dolor inespecífico, problemas de sueño, palpitaciones, vértigo, cansancio, irritabilidad, etc. este fenómeno ha llegado a ser denominado “el malestar de las mujeres” porque en Atención Primaria de Salud ocho de cada diez personas que consultan con esta sintomatología son mujeres, y en muchas ocasiones dichos malestares se diagnostican como depresión.

¿Cuál es el impacto de las dificultades de conciliación en la salud integral de las mujeres?

Impacto en la salud mental

Numerosos estudios indican que las mujeres obtienen cifras de malestar emocional y diagnósticos de trastornos de salud mental superiores a los hombres.

Los diagnósticos de depresión y ansiedad en mujeres duplican las cifras de los hombres, los intentos de suicidio son, aproximadamente, tres veces más frecuentes entre mujeres, y de cada diez personas que consume antidepresivos y/o ansiolíticos, más de ocho son mujeres.

Impacto en la salud física

Las interferencias entre trabajo y familia y la doble presencia aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, dificultades para dormir y descansar, sufrir dolores de cabeza o problemas gastrointestinales. Por otra parte, la falta de conciliación se asocia a malos hábitos (mayor consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias, y menos actividad física), lo que también aumenta el riesgo de padecer enfermedades crónicas y cáncer.

El dolor crónico es un problema de salud pública que afecta de forma distinta a hombres y mujeres, del 17 % de la población adulta que padece dolor crónico en España, el 24% son mujeres y el 10% son hombres.

Los dolores crónicos musculoesqueléticos (no oncológicos) más frecuentes se localizan en la espalda, cuello, hombros, cintura cervical o lumbar. La mayoría de las veces los dolores crónicos en las mujeres representan porcentajes cercanos al doble que en los hombres en casi todas las tipologías.

También están los dolores menstruales y los dolores de cabeza ocasionados por migrañas, jaquecas o cefaleas, estos últimos afectan al 5,3% de mujeres frente al 1,4% de hombres; a partir de la mediana edad aparecen con más frecuencia enfermedades como cánceres de mama, cervicales, pulmonares y ováricos; y al final de la vida los trastornos neurológicos como el Alzheimer representan las causas más usuales de discapacidad en las mujeres.

Laura López Galarza

Psicóloga Sanitaria – Col. 17148

Bibliografía

“Los mandatos de género que provocan los malestares en las mujeres: familia y vínculos afectivos patriarcales”. Escuela Esen. https://www.escuelaesen.org/mandatos-genero-malestares-mujeres-familia-vinculos-afectivos-patriarcales/ (consultado el 25 de septiembre de 2021).

Cuadernos para la salud de las mujeres. Instituto Andaluz de la Mujer. https://www.juntadeandalucia.es/iamindex.php/fondo-documental/publicaciones/libros_y_otros_recursos_de_caracter_monografico/cuadernos/ (consultado el 24 de Julio de 2021).

Díaz Benjumea, M. D., Dio Bleichmar, E., Garriga, C., Nieto Martínez, I, Romero Sabaté, I., San Miguel del Hoyo, M.. “Mujeres tratando a mujeres, con mirada de género”. Ed. Octaedro, 30 de octubre de 2011.

Zorrilla Pantoja, B. “Mandatos de género, qué son y cómo influyen en las mujeres”. Generando igualdad. https://www.generandoigualdad.com/mandatos-de-genero-que-son-y-como-influyen-en-las-mujeres-2/ (consultado el 1 de septiembre de 2021)

¡LA FELICIDAD ESTÁ A TU ALCANCE!

¿Sabías que nuestro cerebro está preparado para detectar problemas, alertas y peligros? Esto explica por qué aquellos eventos que nuestra mente etiqueta como «positivos» o «agradables» pasan más desapercibidos que aquellos que son «negativos» o «desagradables». Seguramente, habrás experimentado que necesitas explicar a más personas cuando has tenido un conflicto de pareja, un robo o una angustia física; Por otro lado, cuando te han felicitado por un proyecto de trabajo, has cocinado un plato nuevo o te has reencontrado con alguna amistad en la calle, no se lo explicas a tanta gente. ¿Te diste cuenta de esa diferencia?

En este artículo, quiero contarte 3 ejercicios sencillos para estimular a tu cerebro para que estés un poco más feliz cada día. El secreto es que lo practiques.

1. SABOREAR

Elige una actividad cotidiana que, para ti, sea agradable. Puede ser oler el primer café del día, acariciar a tu gato, leer una novela, escuchar una canción en Spotify, observar un paisaje, acariciar tus manos o comer una ensalada de pasta. Sea lo que sea, lo que importa es que sea agradable para ti.  En muchos casos, nuestra mente está orientada hacia el HACER y esto hace que no prestemos atención a todos estos estímulos. Por lo tanto, cualquier experiencia agradable es una oportunidad para saborear activando la mente orientada en el SER.

Me concentro en la experiencia agradable, la saboreo al máximo y, cuando siento que es suficiente, la dejo ir.

Pasa algún tiempo conectándote con tus sentidos y estando presente en la experiencia. Es una práctica informal de Mindfulness que podemos hacer todos los días. Es importante que tampoco te aferres a la experiencia y sepas dejarla ir.

2. GRATITUD

Apreciar todo lo que la vida nos ofrece es una habilidad que podemos desarrollar y que está relacionada con la reducción de los síntomas de depresión, ansiedad y estrés. La investigación confirma que la gratitud mejora nuestro bienestar emocional y reduce el sesgo negativo al producir serotonina, que actúa en el cerebro al aumentar la felicidad. Existen estudios que confirman que es cardioprotector, dilata las arterias y reduce la presión arterial.

La gratitud es una práctica de sabiduría que diluye el sentimiento de separación con lo que nos rodea.

Antes de continuar leyendo este artículo, identifica 10 cosas que te hacen sentir agradecido. Puedes practicar esto identificando aspectos atemporales como el teclado del ordenador que me está permitiendo escribir estas palabras, la capacidad de escuchar una canción de Mishima o el aire que estoy inhalando ahora mismo.

Al mismo tiempo, combínalo con aspectos que hayas experimentado durante el último día, como una conversación muy nutritiva con un familiar, habiendo sido honesto ante una petición o permiso para tomar una pequeña siesta durante las horas de trabajo.

3. AUTOAPRECIO

¿Qué es lo que más te gusta de ti? ¿Qué habilidades tienes? Reconocer lo que te gusta de ti es una forma de conectarte con tu esencia. Todas las personas tienen unas cualidades muy bonitas que, en muchas ocasiones, pasan desapercibidas y, cuando se recuerdan, el rostro se pone rojo.

Darse permiso para identificar tus cualidades te conecta con tu propia luz.

Si quieres brillar, simplemente no ocultes tu belleza interna y externa y muéstrala a los demás. Amarse a sí mismo es una forma de conectarse con la humanidad compartida, es decir, la experiencia de vincularse con otras personas que también tienen cualidades maravillosas.

Recuerda que la forma de cultivar estas habilidades proviene de los errores, el sufrimiento y las figuras parentales imperfectas. Esto nos permite identificar lo que ha contribuido al desarrollo de estas cualidades. A pesar de que nuestras mentes separan lo que es positivo de lo que es negativo, este puente nos permite observar que no hay separación entre mis fortalezas y mis debilidades.

Ahora solo te falta poner en práctica estos 3 ejercicios que nos recuerdan que estar bien con nosotros está más cerca de lo que creemos, si sabemos hacerlo.

Daniel Borrell Giró, psicólogo sanitario y psicoterapeuta danielborrell@quantumpsicologia.com

IG @danielborrellgiro

EL BÁLSAMO DE LA MEDITACIÓN

Hace tiempo que Rita intenta conseguir el hábito de la meditación. Encontrar un espacio de silencio. De conexión con las sensaciones del cuerpo. Quiere darse cuenta de los pensamientos que la dominan, que se repiten día a día. Quiere tranquilizar el ruido interior y exterior. Está cansada de encontrarse en situaciones similares, sintiendo lo mismo. En algunos aspectos quiere comenzar a hacer cosas diferentes y a sentir diferente. Es pregunta que si no se dedica un rato al dia de tranquilidad y conexión con su mundo interior: ¿Qué cosas prioriza en su vida? ¿Dónde y cómo cuida su espacio interior…? Siente que cuando lo hace, le sienta bien, alguna cosa, por pequeña que sea, cambia… un poco más de energía, un poco más de calma, darse cuenta de como está de tensa… de un dolor o bien de un sentimiento escondido bajo un día tan movido. De todas partes le llegan mensajes de los beneficios de la meditación. ¿Será una señal? 

Una buena manera de cuidar nuestra salud mental y emocional es la psicoterapia. En el espacio terapéutico se crea un ambiente seguro y una relación con el psicólogo que nos permite mirar nuestro mundo interior con amor. Acompañados al abrir un camino para saber quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos… entiéndanos mejor. Nombrar nuestras emociones, nuestras relaciones, satisfacciones y dificultades. Desatar bloqueos, dejar de repetir patrones dañinos, hacer cambios hacia una vida más coherente con nuestros valores y necesidades. Y un buen complemento a este camino de conocimiento y evolución es la meditación.

Con la situación actual de pandemia donde la salud mental se ve afectada (estrés, duelo, duelo latente o retrasado, ansiedad, depresión…) quizás muchas de vosotras, muchos de vosotros se han encontrado con la necesidad de encontrar un espacio para sí mismos, más que nunca. Es importante encontrar los propios bálsamos.

Resumiré cómo funciona nuestra mente y cómo la meditación puede colaborar en un mayor bienestar con nosotros mismos. Me he centrado en el modelo explicado por Joe Dispenza, bioquímico, neurocientífico y doctor en quiropráctica.

Podemos dividir la mente en tres partes: la mente consciente, la mente analítica y la mente subconsciente. La mente analítica estaría en el medio, dividiendo a los otros dos.

Cuando venimos al mundo y hasta los 6 años no tenemos capacidad analítica (mente analítica) y toda la información que recibimos del exterior llega al subconsciente sin ser «procesada», no pasa por ningún filtro. Es por eso por lo que mensajes como «los niños no lloran» o, «nena, deja de llorar que eres mayor» pueden llegar a interiorizarse profundamente y nos encontramos con adultos con dificultad por llorar, el llanto que alivia, tan saludable.

En esta primera etapa de la vida somos muy sugerentes y todos aquellos mensajes que nos lleguen, verbales y no verbales pasarán a formar parte de nuestro mundo subconsciente. 

En esta mente subconsciente, se formarán creencias, que se traducen en comportamientos y hábitos. Todo esto creará nuestra personalidad y nuestra forma de estar en el mundo y sentir.

Entre los 6 y los 9 años, se da la formación de la mente analítica. Se divide el cerebro en dos: mente subconsciente y consciente. La mente analítica es la que se encarga de:

  • sopesar el pasado vs. al futuro
  • lo correcto vs. incorrecto
  • conocido vs. desconocido
  • nos permite aprender cosas nuevas
  • tomar decisiones importantes.

La mente consciente es responsable de la lógica, el razonamiento, la fe, la voluntad y la creatividad. 

La meditación tiene como objetivo ir más allá de la mente analítica y profundizar en el mundo subconsciente y reprogramarlo, llenarlo de nuevas creencias, pensamientos. Podemos hacerlo si dejamos de analizar y nos volvemos sugerentes, creemos sin analizar. Creemos que podemos cambiar, sin más. La mente analítica puede ser más o menos gruesa, dependiendo de la trayectoria de cada persona. Nos supondrá un esfuerzo para superarlo, y podemos intentarlo.

Según Dispenza, nuestra mente subconsciente nos domina en un 95%, mientras que solo el 5% de nuestra mente trabaja conscientemente. Por eso, por mucho que queramos ser positivos y aplicar mensajes positivos no es suficiente, porque detrás del mensaje consciente de ser positivo está el subconsciente que decide la emoción basada en nuestra forma general de funcionar.

El estrés, un fenómeno que compromete nuestro bienestar psicológico y físico, hace que estemos funcionando de una manera demasiado analítica: esto produce emociones perturbadoras, pensamos tan centrados en el pasado que nuestro estado mental se excita demasiado y nos alejamos de la calma y el cambio. Actualmente encontramos muchas situaciones y personas con síntomas de estrés, y la pandemia ha despertado mucho este estado. Tenemos que cuidarlo, vivir estresado no es saludable. Con la meditación podemos ir más allá de nuestra mente analítica y calmar el cuerpo y la mente. Entender cómo lo lograremos puede ayudarnos a mantener la práctica.

Si tenemos los mismos pensamientos, tomaremos las mismas decisiones, lo que nos llevará a los mismos comportamientos, a las mismas experiencias y, por lo tanto, a las mismas emociones. Al mismo tiempo nuestro cuerpo generará la misma bioquímica, activará los mismos canales hormonales y nuestra expresión genética será la misma.

Según Joe Dispenza, con la práctica continua de la meditación podemos entrar en nuestro mundo subconsciente y crear nuevos pensamientos, nuevas creencias, nuevos hábitos, y por lo tanto nuevas emociones, nuevos comportamientos y nuevas experiencias.

El cambio es difícil, tenemos que querer y decidir poner nuestra energía en la creación de un nuevo espacio interno. ¿Sabías que tus pensamientos de hoy son muy similares a los del día anterior? Si has practicado algún tipo de actividad meditativa, o si te fijas cuando te despiertas, seguramente podrás hacerte consciente de que piensas cosas similares, día tras día.

Es parte de tu identidad, de tu personalidad, de tu mente analítica. Piensas según tu pasado y con eso tu futuro será el mismo, con las mismas experiencias y emociones. 

El reto de la meditación es permanecer en el PRESENTE. Pasar de lo conocido a lo desconocido. En el presente hay vacío y también una muerte química, neurológica y genética. A partir de este vacío podemos crear nuevas formas de pensar, hacer y sentir.

Al principio necesitaremos invertir más energía, hay resistencias: del cuerpo (dolor, molestias…), del entorno (todo lo que tengo que hacer) y del tiempo. Y cada vez que podamos dejar que todo esto suceda y volver al PRESENTE, será una victoria hacia una nueva forma de estar en el aquí y ahora, más conectados y conectadas coherentemente con el cuerpo y el alma.

¡Te invito a probar esta práctica milenaria y observar lo que te pasa y si te trae beneficios!

¿ES EFECTIVA LA PSICOTERAPIA #ONLINE?

¿Puede la psicoterapia online realmente beneficiarme? ¿Es la psicoterapia presencial igual de efectiva? ¿Puede haber una comunicación auténtica si está la pantalla del ordenador? Estas son algunas de las preguntas que Carina plantea hoy cuando su hermano le ha recomendado pedir ayuda profesional porque está muy ansiosa tras quedarse sin trabajo como consecuencia de la actual crisis sanitaria. Tiene problemas de insomnio, un nudo en el estómago que le dificulta respirar y una mente que no puede dejar de preocuparse por la incertidumbre del futuro que le espera a partir de ahora.

Estas preguntas que plantea Carina son comprensibles porque el 100% de los servicios de psicoterapia han dejado de ser presenciales desde hace dos meses y se han trasladado a la modalidad online a través de Skype o Zoom. Aunque las sesiones presenciales están permitidas a partir del lunes 4 de mayo, no se siente cómoda saliendo de casa para ir a un centro de psicología debido a los riesgos de contagio que esto conlleva. Acaba de llamar a nuestro centro para solicitar más información sobre psicoterapia en línea, ya que le ha recomendado su hermano. En este artículo, detallo las respuestas a tus dudas:

La psicoterapia online permite gestionar la carga emocional, la soledad, los síntomas de ansiedad y/o depresión, las adicciones, la pérdida de un ser querido y los conflictos relacionales, entre otros, antes o después del confinamiento, potenciando la resiliencia de cada individuo.

  • ¿Es la psicoterapia online igual de efectiva?
  • Tiene la misma eficacia que la psicoterapia presencial dando el mismo protagonismo a la relación psicoterapéutica entre psicoterapeuta y paciente. Aunque no estemos en el mismo espacio, la información verbal y no verbal sigue presente porque, actualmente, las videollamadas nos permiten capturar casi todo lo que sucede frente a la pantalla de la tableta o del ordenador. Es posible aplicar cualquier técnica psicológica a través de la conexión digital introduciendo algún cambio en su metodología. Hacerlo en el entorno del propio hogar ofrece un espacio de seguridad e intimidad, excepto para aquellas personas que no se sientan protegidas actualmente en su domicilio y que sería recomendable realizarlo de forma presencial.
  • ¿Se mantiene la confidencialidad?
  • La psicoterapia online garantiza la confidencialidad y la protección de datos utilizando sistemas seguros que aseguran que la información no se filtra digitalmente. Continuamos protegiendo los datos personales mediante la firma del documento de protección de datos de nuestro centro y que enviamos por correo electrónico después de la primera entrevista.
  • ¿Cuáles son las ventajas de la psicoterapia en línea?
  • Una de las ventajas que ofrece la psicoterapia online es disponer de algún tiempo antes y después de la sesión que permita a la persona integrar las reflexiones, reflexiones y observaciones sin la prisa que supone el viaje al centro y las obligaciones diarias que le siguen. Una de las propuestas es tener a mano un diario de psicoterapia recogiendo los aprendizajes adquiridos e incluso hay personas que lo hacen durante la sesión para dejar huella en su crecimiento personal. Además, la psicoterapia online nos permite conectar con profesionales que viven fuera de nuestro territorio eligiendo el catalán o el castellano como lengua de preferencia a la hora de comunicarnos. La modalidad virtual rompe los límites geográficos acercándose a posibilidades que, hasta ahora, no estaban contempladas en las sesiones presenciales. Otra ventaja es que le permite compartir fácilmente recursos digitales a través del chat de la videollamada.
  • ¿Cuál es el mejor momento para hacerlo?
  • Ofrece horarios más flexibles en nuestra agenda para disponer del tiempo y espacio necesario para llevar a cabo adecuadamente la sesión online. Es importante hacer la sesión en un espacio en el hogar donde puedas estar solo y pedir que no te moleste durante la próxima hora. En caso de vivir en pareja y/o con niños, se puede aprovechar cualquiera de las franjas horarias donde se permite salir al aire libre para tener la privacidad suficiente para llevar a cabo la sesión.
  • ¿Cuándo se reanudarán las sesiones presenciales con normalidad?
  • Hay personas que han optado por suspender el proceso terapéutico hasta que vuelva la normalidad, el problema es que la normalidad esperada y deseada tardará en ser como entendíamos hasta ahora. Ofrecer una sesión de psicoterapia a 2 metros de distancia, llevar mascarilla y usar guantes sin posibilidad de contacto físico al abrir la puerta o cuando surge una emoción muy intensa, no es un escenario fácil de gestionar en el que las dos personas se sientan cómodas. Para aquellas personas que estén más grabes, que tienen problemas para llevar a cabo las sesiones online por las limitaciones en la convivencia familiar o por imposibilidad a nivel tecnológico, la sesión presencial siempre será la mejor opción. Poco a poco se reanudarán las sesiones de psicoterapia presencial en nuestro centro tomando todas las medidas de seguridad y protección necesarias para garantizar la salud de nuestros pacientes.

Si un tratamiento psicoterapéutico funciona presencialmente, también funciona virtualmente manteniendo su eficacia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada cinco personas sufrirá una enfermedad mental, el doble que en circunstancias normales. Si tomamos como referencia lo ocurrido en la última crisis económica de 2009, la depresión creció un 18%, un 8% de ansiedad y un 5% de trastornos por abuso de alcohol, según un estudio de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS). Por esto, no atrasar el momento de pedir ayuda profesional es un elemento clave para reducir el impacto en la salud mental.

La intervención temprana es siempre la mejor decisión que Carina puede tomar en este momento, reduciendo la duración y los costes del tratamiento psicoterapéutico.

Carina le agradeció toda la información que le he proporcionado por teléfono e incluso aprecia mucho que el trabajo que hacemos se pueda hacer virtualmente en estos tiempos difíciles para ella. Antes de colgar la llamada, decidió que quiere intentarlo esta semana haciendo una primera visita. Una vez que lo haya vivido en primera persona, será más consciente de sus prejuicios y sospecha que muchas de estas dudas están más relacionadas con su miedo a pedir ayuda que con las barreras de la tecnología «siempre creo que puedo con todo y me cuesta aceptar esta sensación de impotencia«. Se sintió cómoda durante la llamada y se despidió más tranquila. 

Puede contactar con nosotros al hola@quantumpsicologia.com o llamando al 93.414.38.95. Para solicitar una primera visita con uno de nuestros profesionales del Centro Quantum. Ahora más que nunca #EstamosContigo

Daniel Borrell Giró, psicólogo sanitario, psicoterapeuta y formador del Centre Quantum danielborrell@quantumpsicologia.com

Instagram @danielborrellgiro

SABER DECIR ADIÓS

Perder a un ser querido es una situación que nos conecta con la tristeza como emoción primaria. También aparece cuando una pareja se separa, un cambio de residencia, el despido de un trabajo, el cierre de un negocio que no ha funcionado, la emancipación de los hijos, la salud perdida por la edad o el dolor, una amistad que se ha ido a vivir a otra ciudad, un aborto o una primera cita con la que no ha habido conexión a pesar de dos semanas hablando con el teléfono móvil. Todas estas experiencias comparten el denominador común de perder algo que se siente valioso.

“Si no quieres vivir un duelo, no establezcas relaciones” – Eric Fromm

La tristeza se asocia con una situación de pérdida. Cuando una persona pierde algo de valor, siente tristeza y esa emoción necesita ser escuchada. El consuelo es una forma de dar permiso a la expresión de tristeza. Sentir que alguien está cerca de ti, presente y de manera comprensiva es una forma de respetar lo que la tristeza te pide que hagas. Una de las consecuencias de no preparar un duelo es sufrir un duelo crónico que no llega a una conclusión satisfactoria o un duelo enmascarado a través de síntomas psicosomáticos que no es relacionan con la perdida. Algunas personas se sienten tan abrumadas por la pérdida que recurren a conductas de desadaptación como las adicciones al alcohol o al trabajo, los ataques de ansiedad o las conductas fóbicas.

En el caso de que exista una dificultad para manejar la emoción de la tristeza, ya sea por obstáculos para la conexión o por una reacción muy intensa en otras situaciones, es probable que la dinámica interna de esta persona sea la de no aceptar separaciones como parte de la naturaleza humana. Por eso, es interesante tomar conciencia de cómo me relaciono con la tristeza. Te sugiero que reflexiones sobre estas preguntas que se refieren al grado de conexión que experimentas con la emoción de la tristeza:

  • ¿Me permito momentos de tranquilidad estar solo?
  • ¿Me resisto a los cambios cuando aparecen?
  • ¿Le das la misma importancia a saludar que a decir adiós?
  • ¿Me despido de una persona que sé que no volveré a ver?
  • ¡Me siento más cómoda/o diciendo Hasta pronto que Adiós?
  • ¿Pospongo lo que tengo que hacer para no quedarme sin nada que hacer?
  • ¿Termino lo que empiezo o lo dejo a mitad de camino?
  • ¿Cuál es el sentido de las pérdidas experimentadas?
  • ¿Me doy permiso para llorar si lo necesito?
  • ¿Me enojo conmigo mismo cuando me siento triste?
  • ¿Necesito cambiar el tema cuando alguien está expresando tristeza?

Como comenta Alba Payas (2010), las respuestas de afrontamiento que cada persona tiene son intentos hemostáticos de manejar el dolor emocional y protegerse de la fragmentación. Por ello, hay que respetar las necesidades que cada persona tiene ya sea hablar de ello constantemente, trabajar duro, no mover ningún objeto relacionado con la pérdida durante un tiempo o incluso hablar con las cenizas. Desde la compasión, cabe recordar que cada persona hace lo que puede porque son reacciones naturales y comprensibles ante el dolor.

Desde el Mindfulness, buscamos tomar conciencia de lo que estoy sintiendo en las diferentes fases del duelo dando la bienvenida a la ira, la culpa, la tristeza, el miedo, la alegría, la soledad o la confusión. La práctica del Mindfulness es la herramienta que permite observar las emociones y su regulación. También nos permite observar las creencias y pensamientos que aparecen, el significado de la pérdida, los conflictos que quedan sin resolver por la pérdida y la naturaleza de aferrarse.

El duelo a través del Mindfulness implica identificar qué emoción estoy sintiendo y aceptarla sin juicio ni crítica, sin esperar a que sea diferente de lo que es y sin escapar de ella, aunque pueda resultar doloroso conectarse.

La investigación realizada confirma que este tipo de prácticas proporcionan:

  • Mayor conciencia de la muerte y la impermanencia
  • Claridad mental y equilibrio interior
  • Disminución de los estados mentales negativos
  • Liberación de pensamientos y emociones que generan sufrimiento
  • Mayor discriminación de uno mismo y del medio ambiente

La práctica del Mindfulness en un proceso de elaboración del duelo que acompaña a la persona en su forma de cicatrizar la herida integrando toda la red de sentimientos y emociones que surgen a lo largo de las diferentes etapas que tienen que pasar por su resolución. Permite a la persona vivirlo tal y como es respetando sus necesidades y sus mecanismos de defensa. Observar, atravesar, fluir, autoconocerse, aceptar, conectar con la autocompasión, perdonar y perdonarse e integrar son algunas de los mecanismos que facilitan una sana integración de la perdida en la vida de la persona. Además, es importante ser plenamente consciente de las sensaciones corporales porque permite la conexión entre el hemisferio izquierdo y el derecho del cerebro con el propio cuerpo.

Daniel Borrell Giró, psicólogo sanitario y colegiado núm. 12.866

VACACIONES: ¿DESCONECTAR O CONECTAR?

Ahora que estamos en verano, cuando llegan las vacaciones, solemos decir: ¡qué ganas de desconectar! El lenguaje tecnológico vuelve a estar presente y podemos preguntarnos: ¿de qué queremos desconectar? ¿Qué significa conectarse o desconectarse? ¿Estamos cansados de nuestra vida cotidiana? ¿Con qué nos conectamos?

La temática puede suponer un reto: reflexionar sobre nuestra relación con la red social hacia la virtual. Cuánto tiempo paso al día conectada o conectado a mi teléfono móvil, Facebook, Instagram, Whatsapp, y cuánto en silencio, observando la casa, mi ciudad, la gente que amo, el proyecto que me apasiona…

Porque lo que realmente nos hace felices es el contacto conmigo mismo, con personas importantes y con el entorno.

La antropóloga Amber Case esta especializa en el efecto de las tecnologías en las personas y comenta cómo por la mañana muchas personas miran primero sus teléfonos móviles que a su pareja o a la persona con la que vivan. Y como se está substituyendo la red social por la virtual, se está dando lugar a la falta o dificultad de reflexión y la dificultad de estar presente.

Y veo las redes virtuales, las nuevas tecnologías, como un enemigo peligroso de la soledad alegre. La buena soledad que nos permite conocernos, crecer, darnos espacio para pensar, sentir, actuar conscientemente. ¡¡Porque con tanto estímulo tecnológico es muy difícil conectar con el interior!!

Me entristece ver a adolescentes pegados a sus teléfonos, quemando su potencial creativo, retrasando su desarrollo y avanzando hacia el mundo adulto, perdiéndose en un momento tan complejo y rico de experiencias interiores y exteriores. Sin olvidar que hacer un buen uso de las nuevas tecnologías tiene sus aportaciones, es necesario limitar y limitarse en su uso. Los límites en la adolescencia vuelven a ser fundamentales.

Porque es fácil convertir los teléfonos móviles (llenos de distracciones) en un aliado contra la incertidumbre, la ansiedad, la duda, la soledad, la curiosidad y la creatividad. Es más fácil distraerse viendo pasar imágenes de la vida, instantáneas de la vida de los demás, perder el tiempo buscando la mejor foto de perfil, para sentir que estás muy guapa/o de alguien que quizás no hayas visto durante años y al que saludaste por «whatsapp» la última vez.

Las relaciones se enfrían entre tantas redes virtuales donde la siguiente está lejos y lejos quizás más lejos. Dicen que hay un hilo imaginario que nos conecta con las personas que amamos y nos aman: ¡cuidemos de que no se rompa con tanta interferencia tecnológica!

¡¡Te invito a pasar parte del verano pensando en tu conexión-desconexión!!

¡¡¡Felices vacaciones!!!

REGULACIÓN EMOCIONAL EN TIEMPOS DIFÍCILES

Desde hace unos meses se han producido varios eventos políticos y sociales de gran impacto en el país, como el atentado de Barcelona y del 1-O, y sigue existiendo un clima de tensión e incertidumbre que genera diferentes emociones en las personas, como la ira, el miedo, la ansiedad, la ansiedad, la tristeza y el desasosiego. Sobre esto escribió hace unos días mi compañero Esteve Planadecursach Soler, aquí está el enlace al artículo https://www.quantumpsicologia.com/efectes-psicologics-de-l1-o/

Si tenemos en cuenta que en la vida cotidiana a veces es difícil mantener el equilibrio emocional por diferentes razones.

Podemos entender que en tiempos de crisis social esto puede empeorar y convertirse en una situación de riesgo para la salud mental

Así encontramos sensaciones o emociones no adaptativas, es decir, que también pueden dificultar el bienestar de la propia persona al tener comportamientos reactivos, de impulso, que denotan una desproporción a la situación y que dificultan a su vez las interacciones personales. Es por eso por lo que actualmente es importante hacer un trabajo personal para mantener la regulación emocional. Pero ¿qué significa este concepto?

La regulación emocional que también se conoce como capacidad emocional se define como «la habilidad de las personas y el proceso deliberado que requiere esfuerzo para atender y percibir los sentimientos de manera adecuada y precisa, la capacidad de asimilarlos y comprenderlos adecuadamente y la habilidad para regular y modificar nuestro estado de ánimo o el de los demás voluntariamente» (Mayer, Caruso & Salovey, 2000; Cabell, Fernández-Berrocal, Ruiz & Extremera, 2006; Eisenberg & Spinrad, 2004; Kooler, 2009) (Ribero -Marulanda & Vargas Gutiérrez, 2013, pp. 498).

Esto significa que, para mantener la calma o la regulación emocional, se necesita una participación activa por parte de la persona, es una habilidad que permite el ajuste o la adaptación al contexto, y evita la reactividad cuando no es necesaria.

¿Cómo saber si estás desregulada/o?

Cuando esto sucede, pueden aparecer los siguientes síntomas de hiperactivación: aumento de las sensaciones como tensión muscular, aceleración del pulso, temblores, respiración entrelazada, imágenes intrusivas, reactividad emocional. hipervigilancia, dificultades para razonar, elevación de la presión sanguínea, entre otros.

La desregulación también puede manifestarse con signos de hipoactividad como: ausencia relativa o entumecimiento de las emociones, reducción de los movimientos físicos, amnesia, confusión, déficit de atención y dificultad para pensar y tomar decisiones. (Ogden, P. 2009)

Para aquellos que tienen dificultades para regular de forma habitual, las situaciones de crisis y/o convulsiones sociales pueden ser especialmente difíciles, en este momento las emociones se viven con mayor intensidad y pueden generar desequilibrio interno y, por lo tanto, desregulación emocional. Cuando las emociones desadaptativas se instalan, la salud de la persona y sus relaciones interpersonales peligran. En estos estados disminuye la atención, la capacidad de razonar, la empatía y aumenta la reactividad emocional y también puede aumentar emociones como la ira, tristeza, sensación de incertidumbre o ansiedad, u otros síntomas como insomnio, tensión muscular, dolores de cabeza, entre otros.

Parte del trabajo consciente para mantener la calma implica identificar las emociones, observarlas y decidir activamente si permanecer en este estado.

No sería adaptativo alimentar emociones desagradables, mirar constantemente las noticias en los diferentes medios de comunicación, hablar de la situación o pensar en todo lo que te genera incomodidad.

¿Qué debo hacer para mantener la regulación emocional?

  • Identificar si las sensaciones corporales aumentan o disminuyen causando molestias
  • Atender a estas sensaciones con el fin de modificarlas
  • Tomar conciencia de los pensamientos, si son negativos o pesimistas
  • Tomar una distancia de la situación o tema que causa incomodidad
  • Centrar la atención en una actividad agradable
  • Poner en práctica recursos como respiraciones diafragmáticas, técnicas de relajación o ejercicio físico que ayuden a conseguir un estado de calma
  • Practicar Mindfulness o atención plena

Bibliografía:

Gaggino,M. http://www.cienciapsicologica.org/pubs/notas/clinica/item/104-regulation-emotional.

Ogden, P. Minton, K. Pain, Clare. El trauma y el cuerpo. Un modelo sensoriomotriz de psicoterapia. Ed. Desclée de Brouwer, 2009.

Laura López Galarza

Psicóloga. Terapeuta EMDR.

¿TE CAES BIEN?

Imagínate la escena en la que quedas para cenar con alguien muy especial para ti. Visualiza cómo reaccionarías si la persona con la que te encuentras tiene tu misma apariencia física, tiene los mismos gustos al vestirse, la misma mirada, una sonrisa similar y gesticula de la misma manera que tú. Imagínate que estás delante de una persona que se dice de la misma manera que tú, tiene la misma profesión y que siente, piensa y actúa de una manera muy similar a la tuya. Ponte en la situación de estar con una persona que es como tú, ¿cómo te sentirías? ¿Qué sensaciones te llegarían? En muchas ocasiones, determinamos lamentablemente si una persona de nuestro entorno nos cae bien o mal; pero…

¿Alguna vez te has hecho esta pregunta? ¿Te gustas?

Esta pregunta nos conecta rápidamente con el grado de autoestima, ya que no es cierto que haya personas que no tengan autoestima. Todos/as tenemos autoestima, pero eso no significa que el nivel de autoestima sea el mismo para todos.  La autoestima es una pieza básica y central en el desarrollo óptimo de cualquier persona y, durante la adolescencia, puede ser una pieza difícil y, al mismo tiempo, esencial para encajar. Si tuviéramos que buscar una definición correcta, la autoestima no se trata solo en identificar nuestras propias cualidades positivas y negativas.

Una buena definición de autoestima es la aceptación de uno mismo

Para alcanzar la aceptación, es necesario seguir un camino que consta de tres elementos para lograr una buena autoestima:

  1. El autoconocimiento o, también conocido como autoconcepto, consiste en las percepciones, sentimientos, atribuciones e imágenes concernientes al propio individuo. El primer paso es conocerse porque, en muchas ocasiones, hay adolescentes que se juzgan a sí mismos sin saber realmente cómo son. Y eso no pasa solo en la adolescencia… Este autoconocimiento se basa en las relaciones con los demás y proviene de influencias con el entorno. La identidad del adolescente se modifica significativamente por los cambios físicos y psicológicos de la pubertad. Aquí os dejamos con este cortometraje de animación titulado ORMIE que explica todas las opciones que se plantean para lograr su reto.

2. La autovaloración es la valoración de las propias capacidades y logros, es decir, el valor que se da a lo que es propio. En esta segunda parte del camino aparecen elementos subjetivos donde una persona es capaz de ver más atributos positivos que negativos, más negativos que positivos o de forma equilibrada. El problema puede aparecer cuando una persona adolescente ve más de los aspectos negativos en lugar de los aspectos positivos. La crítica interna de la personalidad ayuda a distorsionar el propio autoconcepto, haciéndolo confuso, distorsionado y, sobre todo, poco objetivo. Por esta razón, la historia de El Buda de Oro nos recuerda que las personas podemos ocultar inconscientemente nuestro oro interior y el reto es precisamente sacarlo a la luz.

3. La autoaceptación es el tercer elemento del camino que muestra que se ha logrado una autovaloración saludable. Reconocer los propios errores, aceptar la crítica, disculparse o saber pedir son características de una persona que se acepta a sí misma. Cuando un adolescente no tiene un buen autoconcepto de sí mismo, tiene más dificultades para aceptarse a sí mismo y esto probablemente tendrá consecuencias en su entorno más cercano. En este vídeo basado en el cuento El cazo de Lorenzo (2010) escrito por Isabelle Carrier, aparece el personaje de Lorenzo que consigue integrar un aspecto de sí mismo que no ha sido capaz de aceptar hasta que una persona le ha dado una mano.

Aprovecho para desearte un camino hacia una buena autoestima llena de retos, obstáculos, oportunidades y dificultades con el objetivo de encontrar tu esencia y valorarte como algo único, especial e irrepetible lo que te hace la persona que eres.

Daniel Borrell Giró, psicólogo col. No. 12.866, terapeuta sexual y de pareja

14 BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA DE MINDFULNESS

A partir de ahora, compartiré con vosotros, a través de estos artículos, una serie de aprendizajes relativos a lo que la práctica de la atención plena nos puede traer.

Esta semana, voy a señalar dos de sus ventajas, y sucesivamente iré exponiendo el resto.Al igual que con cualquier otro tema, para obtener los beneficios de la Atención Plena, solo hay una manera, practicarla. Por lo tanto, propondré prácticas que ayuden a cultivarla.

Ver la nobleza y la belleza de las personas

En un templo en Tailandia, se erigió una estatua del Buda. Se había mantenido durante 500 años y se había convertido en un objeto de veneración a través de los años en los que había visto cambios de gobierno, invasiones del ejército y tormentas violentas. Llegó un momento en el que la estatua había comenzado a resquebrajarse; con el tiempo una de las grietas se hizo tan ancha que uno de los cuidadores del templo investigó con una linterna lo que había dentro. Cuando iluminó el interior de la grieta vio «¡el destello brillante de oro! Esta deslumbrante obra de arte fue cubierta con yeso y arcilla para protegerla en tiempos de conflicto y disturbios. Del mismo modo, las personas cubrimos nuestra nobleza y belleza innata para hacer frente a situaciones amenazadoras.”

La palabra nobleza proviene de la palabra griega gno y significa «sabiduría» o «luz interior». En nuestro lenguaje se aplica a lo ilustre, digno de admiración y distinguido en sus valores, comportamientos y comportamientos. ¿Cómo podríamos conectarnos con esta cualidad en las personas que nos rodean?

Detrás de los miedos, la necesidad, la agresividad y el dolor hay un ser que es como nosotros. Es fácil admirar a las personas que han destacado por su brillantez, pero es más difícil en personas que no valoramos e incluso en aquellas que valoramos negativamente. Sin embargo, la nobleza y la belleza también están presentes en ellas.

Obviamente la forma más fácil es estar conectados con nuestra parte noble y bella y desde aquí practicar nuestra mirada a los seres que nos rodean para descubrir su «oro interior».

Te sugiero que elijas un día esta semana en el que tomes la decisión de que este día intentarás ver al Buda de Oro de las personas con las que hables. Fíjate cómo esta percepción afecta a tu relación con ellos, percibe cómo te afecta a ti y a tu trabajo.

¿Qué pasaría si esto fuera un hábito en tu vida?

Desarrollar la compasión y la interconexión con todos los seres

¿Te esfuerzas por ser una mejor persona y no lo consigues? ¿Estás tratando de ser una persona más disciplinada? ¿No consigues creerte tu valor y esencia como persona digna de ser amada? ¿Sientes odio y resentimiento dentro de ti? ¿Te desprecias a ti mismo?

La verdadera curación pasa por la compasión. La compasión es natural y deriva de nuestra interdependencia. Al igual que los minerales del suelo integran el trigo y nuestros huesos, las nubes cargadas de lluvia se convierten en nuestra bebida y nuestra sangre, el oxígeno de los árboles y los bosques que respiramos. En África, cuando se le pregunta a alguien cómo está, responde en plural «estamos bien» o «no estamos bien». Puede estar bien, pero si su madre puede estar enferma, él tampoco lo está.

Cada comida que hacemos está conectada con muchas cosas y personas: las personas que plantaron o recolectaron los alimentos, los que lo transportaron, los que lo vendieron; también el clima, los insectos y otros animales y todo el conocimiento humano en la agricultura, la ganadería, la pesca, la conservación y la cocina alimentaria.

Simone Weil, filósofa y mística nos recuerda: «El peligro no es en el que el alma dude de que el pan existe, sino en que, mediante un engaño, se convenza de que no tiene hambre».

La compasión nos recuerda que incluso si nos hayamos perdido, merecemos ser aceptados. Cada persona lleva su propia carga de dolor, derivada de su historia, sus traumas y los de sus familias, el momento social en el que vivimos, las dificultades para ser mujeres u hombres. A menudo sentimos que hemos sido rechazados y para sobrevivir añadimos otra capa de barro a la estatua.

Con la compasión aprendemos a abrirnos a la vida sin armadura, es una actitud valiente. Lo necesitamos cuando nos enfrentamos a una separación y no queremos aumentar el dolor y la ansiedad, cuando tenemos problemas en el trabajo, o no tenemos un trabajo, cuando nuestros hijos tienen problemas. En estas situaciones somos vulnerables y todas las personas involucradas necesitan compasión.

Para desarrollar la compasión, medita sentado en silencio para centrarte, visualizar y evocar el sentimiento de compasión, primero hacia ti y luego expándelo a otras personas, a tus seres queridos, a tus amigos, a tu comunidad. Percibe la conexión de unión con toda su vida y sus criaturas.

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